martes, 11 de noviembre de 2008

Bajo coste


La moda “Low cost” (Bajo coste) se impone, y hasta El corte Inglés, como ya en su día hizo Iberia, ha tenido que crear Aliada, su versión para los espabiladillos de turno en la búsqueda permanente de las gangas, las rebajas y los descuentos.
Hacen bien, pero parece también que se olvidan de que por querer tener de todo, y a bajo precio, la calidad de los productos y servicios que se nos ofertan entran todos en tropel en esa misma espiral de racanería que los alienta. Y no solo se ve afectado el resultado de lo que se pone a la venta, sino el propio proceso de su elaboración, y así los puestos de trabajo y los materiales empleados pierden categoría y se convierten en cada vez más rupestres y ratoneros.
Pronto uno entrará en Ikea y ya no será como antes, que se llevaba el armario a cachos, empotrado en el maletero de su propio coche, sino que no te quedará más opción que elegir entre los modelos de hacha a comprar, e irte tú mismo a talar el árbol.
Esto es lo que va a pasarle a Food and Drugs por culpa nuestra. Puro dumping predatorio. Pero no es sino motivo de satisfacción.
Nuestro objetivo no es civilizar a la gente ignorante y medio esclava de Bangla Desh, y que gocen de los medios y las posibilidades de desarrollo que nosotros disfrutamos en el primer mundo, sino que sea al revés, y que mediando el capitalismo a ultranza, todos acabemos de sol a sol cosiendo balones de fútbol, para que 22 ricachones se lo pasen pipa durante hora y media, dándole patadas al fruto de nuestro trabajo y esfuerzo.
Sí, es una postura abominable, pero es el credo al que nos aferramos los apologistas de Status: Playing.
Si te repugna, y te dan arcadas, ya sabes donde está el váter.